El siguiente texto son apuntes del documento Estudio de la Mentalidad Burguesa de José Luís Romero. Alianza Editorial. Madrid 1987.
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En este texto se hace alusión a varios textos como Latinoamérica, las ciudades y las ideas, La revolución burguesa en el mundo feudal, entre otros y, especialmente en este documento trata sobre el desarrollo de la mentalidad burguesa, hablando de su surgimiento y que ello se da en el marco cristiano-feudal que domina en ese entonces.
Inicialmente se hace referencia a las mentalidades, éstas son constituidas por ideas vagas, opiniones, saberes no teorizados, actividades y valores y las ideologías que son ideas sistémicas. Las mentalidades pueden explicar una situación social o convencen de su legitimidad a sus actores que fue lo que hicieron los burgueses con el tiempo: cambiar unas costumbres para que unos grupos sociales, una comunidad siguiera otras.
Es entonces como las mentalidades constituyen un sistema de ideas operativas que inspiran reacciones, generando conductas, normas y la gente comienza a hacer parte de éstas. La mentalidad burguesa fue haciendo un esfuerzo secreto y secular para llegar a esas costumbres, a cambiar las mentalidades de la comunidad, se ve entonces desde el siglo XII un progresismo lo que se hace con esta mentalidad que fue sustituyendo el sistema de ideas de la tradición cristiano-feudal, por ese caudal de ideas que se fue constituyendo en un patrimonio común, es decir, la mentalidad es “el motor de las actitudes”.
El mundo burgués se propicia en algo que podríamos llamar tres fases: el imperio romano, un régimen feudal y el surgimiento de las ciudades.
El imperio Romano tenía unas ciudades, un mundo urbano (imitaban las metrópolis y moldeaban opiniones), con una estructura política, social y económica, este entorno urbano dependía del mundo rural, ya que lo importante era la tierra. Luego las invasiones germánicas destruyen este imperio – y sus ciudades – y las personas van hacia el mundo rural, allí se da la segunda fase, donde la organización económica, política y social depende del señor Feudal, que a su vez depende del monarca; después de ello, en los siglos XI y XII surgen las ciudades ya sea por decisiones políticas del señor, por grupos de burgueses que se instalan donde se supone la tierra es de nadie, otras de manera espontánea. Hombres que abandonan el campo ya no vivirán de éste y comienzan a vivir en los burgos que se hacen al lado de las ciudades amuralladas – posteriormente éstos serán los burgueses- ¿qué sugería ser burgués? Adquirir ciertas libertades de movimiento, para casarse, para comerciar. Entonces el mundo burgués se torna en el mundo de las ciudades, el mundo urbano, este es el punto de cambio y de transformación, estos dos son el hilo conductor, los imperativos categóricos del texto.
El mundo burgués se impuso de manera voluntaria sobre el mundo rural y, se fue demandando sobre él, se fue neutralizando; es allí donde la burguesía empieza a transformar la vida en un proyecto y empieza a mostrar un sentido para la vida y, lo comienza a unir a la realidad de una manera dinámica.
La invención entonces de los burgueses de estas ciudades es que comienzan a crear un pensamiento burgués en la ciudad y que quienes la habitan se vuelvan proyectivos, con una raíz judeocristiana y esto es diferente al pensamiento clásico griego y romano que tenían. Entonces esta fundamentación hace que puedan alcanzar gloria y fortuna, entonces los burgueses se plantean un fin, un propósito para la vida, haciéndose más progresivos que la tradición bíblica, más dinámicos, dándole así y como se mencionó una proyección a la vida.
También se aclara en el texto que los burgueses no son señores feudales, pero como muestran su dinero, los señores le muestran respeto a éste (feudalismo: sistema económico, normativo, jurídico y social, fundamentado en la metafísica, es decir con una estructura religiosa y era absoluta y gracias a esto, según ellos, se daría el cambio).
La mentalidad burguesa comienza a instalar una nueva estructura sobre esa base de las situaciones económicas y sociales, a pesar de que no tiene un sustento ideológico, lo que trata de hacer en toda su historia es construir una ideología que tenga proyección hacia el futuro.
La segunda parte del texto de Romero trata sobre la teoría de la mentalidad burguesa, dice que esta se constituye a partir de actividades arraigadas a la experiencia y, paralelo a ello se fueron configurando los nuevos marcos del pensamiento.
Surge entonces como una elaboración de las experiencias espontáneas iniciales de la burguesía, en contra de la mentalidad tradicional y a su vez, la desafía.
La estructura histórica para cambiar a la mentalidad burguesa parecía estática, pero no lo era por tanto iba a un ritmo muy lento, lo hicieron pequeños grupos que comienzan a amasar grandes fortunas.
Entonces, la mentalidad burguesa se da en un conflicto donde pequeños grupos sociales empiezan a hacerse rebeldes, libran combates con los señores y, adquieren ciertas garantías, ciertas libertades, sin cuestionar el poder de los señores ni el poder de los mismos, manteniendo un nivel de inferioridad que con silencio les permite mantener el pensamiento que tienen, ésta es una característica de la mentalidad burguesa hasta el siglo XVIII.
Antes de la mentalidad burguesa existe, grosso modo, una mentalidad cristiano-feudal que contenía la mentalidad baronial (el pensamiento cristiano hace un culto pedagógico) y después se conforma la mentalidad cortés. Esa mentalidad cristiano-feudal se configura en la trascendencia y, tiene una idea de que, en el mundo todo lo terrenal, la vanidad es insignificante y entonces el cuerpo no vale nada, lo único valioso sería la salvación del alma. El hombre es por ello trascendente y su verdadera realidad se da en la otra vida y, todo lo que pasa en este mundo no tiene importancia.
La mentalidad burguesa acaba con estos preceptos y muestra un pensamiento más libre.
Esta mentalidad se da en varias etapas, la primera se da desde el siglo XI hasta el XIV, allí los burgueses simplemente operan, sigue la vida en la ciudad hay comunicación y también hay problemas, entonces se crean normas entre la comunidad. La siguiente etapa es la revolución ideológica, siglo XVIII, la burguesía ya no se maneja sólo en las ciudades sino que se transforma en un instrumento de Estado, progresivamente la brecha entre aristocracia y burgueses se disminuye. Además se desarrolla un conocimiento científico que repercute en el desarrollo de las ideas sociales y religiosas (ejemplo la física y la astronomía – Galileo y Newton), allí se ve que la naturaleza tiene sus propias leyes.
Se crea todo un sistema de ideas que cambia la concepción del mundo a un pensamiento progresista, que se enfrenta a las creencias tradicionales, se crea un pensamiento crítico. Aparece también el romanticismo como un fenómeno cultural fundamental y a la vez opositor a esta nueva sociedad.
La revolución industrial aparece y comienza a transformar la estructura de la sociedad, entonces el artesano se convierte en el proletariado industrial y, la burguesía en mercantiles industriales.
La concepción burguesa de la sociedad fue individualista y Montesquie elabora por ejemplo el principio de las mayorías donde el comportamiento de la sociedad puede conocerse a través de la acción de las mayorías.
La mentalidad burguesa entonces, implica una ideología (ésta como un sistema de ideas a las que se le asigna un valor de verdad y un sentido progresivo). Y la economía de mercado favorecía la movilidad social.
El movimiento cristiano, San Agustín, propone con los franciscanos que había unos valores que tenían un fin en la tierra. Los burgueses suprimen el reino de Dios pero no lo niegan – por eso quizá la mentalidad fue aceptada pues penetró de manera sigilosa -, impera el racionalismo, la fuerza en la sociedad. Esto es un punto culminante en la historia del hombre y se ubica en el siglo de las luces.
“Una teoría de la mentalidad burguesa es el progreso que se manifiesta en el campo de la civilización técnica y en el dominio de la naturaleza”.
muy bueno
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