17/3/13

La cultura de la impuntualidad.


En Medellín, algunos ciudadanos somos puntuales y exigentes con los horarios pactados y, resalto que esto es de “algunos” porque la mayoría de personas andan apegados a la ‘ley del cuarto de hora’ o, a cinco minuticos más tarde (lo escribo en diminutivo porque así lo expresan ¿creen que el diminutivo hace los minutos más pequeños? Seguro un “cinquito” dura menos).

La ley del cuarto de hora no es más que un asunto legitimizado entre estudiantes universitarios, trabajadores, amigos… una “ley” de esperar 15 minutos, como tiempo “prudencial”, a aquel que está incumpliendo, sea cualquiera su razón.  Ejemplo de ello son los estudiantes, quienes esperan al profesor de la cátedra x para la clase de 10 de la mañana y, como bien lo expresaba antes, en la lógica de la ley, sólo esperarán hasta las 10:15 a.m. , es ese momento donde algunos tomarán con satisfacción la idea de “no clase”, otros – pocos – lo tomarán por el contrario.

Este ejemplo, con la ley “del cuarto de hora” aplica en diferentes situaciones no sólo académicas.  Aplíquela donde quiera, para todo da.

Recuerdo que hace unos nueve diez años un pastor, caleño, de iglesia cristiana se quejaba diciendo que los paisas somos muy relajados e incumplidos.  Un día le dijeron: “ahorita voy”, y le llegaron a las cuatro horas.  ¿Qué nos hace pensar en que “ahorita” es atemporal?  Los colombianos a veces creemos que somos atemporales y por lo mismo a veces ni les gusta trabajar.

En twitter: @paladardelimon

25/11/12

27 minutos para las 3:00 a.m.


27 minutos para las 3:00 a.m. No es un horario habitual para encontrarme despierta; pero aquí estoy, a obscuras, con un vaso de gaseosa – no mi preferida – escuchando historias que no quiero escuchar.  Miro las uñas del primer dedo de mi pie, lo hago a contraluz con la pantalla de la laptop, no tengo mucho que hacer, pero tampoco tengo sueño.
Con la pantalla ilumino un poco las teclas del pc, es cuestión de orientación, las sé de memoria. Abro el twitter, pienso y sigo escuchando las voces: mamá, tía, vecina y abuela. ¡A todas les dio por reunirse el mismo día y parlotear toda la noche! ¿Recuerdan que trabajo los domingos?
A esta hora la red no tiene movimientos interesantes, ni siquiera tiene movimiento.
20 minutos para las 3:00 a.m. se supone que en 5 horas y 20 minutos debo estar despierta, ya lo estoy, ¿recuerdan que trabajo los domingos?  Por un momento me siento en el antiguo lugar que habitaba, cerca vivían vecinos irrespetuosos que ponían música a alto volumen, gritaban, bailaban y no les importaban sus vecinos ¿en este país, en esta ciudad a alguien le importan sus vecinos? ¡No! Pues ni siquiera les importa quién duerme a unos metros en la misma casa.
2:43 a.m. comenzaré mi búsqueda en la red, pensaré en el trabajo (ya lo hago), jugaré póker – le estoy enseñando a jugar póker a los niños -, me obnubilaré, no dormiré… bebo mi gaseosa.

4/7/12

¿Inseguridad?

En Medellín me he realizado esa pregunta ¿seguridad? ¿inseguridad? una como antagónica de la otra.  Andante por el Centro de esta ciudad, como un pequeño ejemplo, veo vendedores de mamoncillos, de mangos, de manzanas, de dulces, de cigarrillos "menudiados", señores y señoras de la tercera edad; jóvenes con ventas de minutos, entregando publicidad de chamanes, fleteros, fleteras, venta de ropa, bolsos y otros.

Entonces seguridad no es ser un adulto mayor y vender mamoncillos en Junín con Colombia (calles del centro de Medellín), sin poder cotizar seguridad social - salud y pensión -, en medio de la calle, donde todos pasan y estrujan.  Seguridad no es ir a llamar de un teléfono público en el Parque Berrío y lleguen tres personas a robarte, mientras la policía que vigila y está "manteniendo el orden social" dentro de este parque, se haga ajena a tales robos.
Esos son sólo un par de ejemplos y, podría nombrar cientos más en el centro de Medellín y, aumentar a mil si me refiero a los barrios de este ¿inseguridad? No!
El actual alcalde de Medellín Gaviria decía en estos días que la seguridad en Medellín no había disminuido, lo que había aumentado era la percepción negativa sobre la seguridad y me pregunté ¿este tipo si sabe qué ciudad está gobernando?
¿Qué está haciendo la Secretaría de Gobierno? ¿Por qué siguen algunos sectores de las comunas de Medellín con bandalos gobernando sobre el territorio? ¿Cuáles son las garantías para los trabajadores informales? ¿Por qué se permite el aumento del empleo informal? ¿Qué está haciendo la policía? ¿Inseguridad?

3/3/12

Me siento aturdida.

"Tell me why" se repite toda la canción, y le prestaba atención y no decía nada más; y nunca dijo algo distinto.  En ese momento no supe qué era más estúpido: el reggaeton o esa canción que supone ser "electrónica".
Manifiesto enérgicamente mi desacuerdo por los gustos musicales "juveniles", y no voy a expresar acá nada de tolerancia ni algo similar.  Estoy cansada de ese ritmo de base igual en todas las canciones, fastidioso, fafarachoso... letras que al fin y al cabo no dejan pensar.

¡Me siento aturdida!  Mi hermana escucha reggaeton horas enteras y no entiendo cómo hace.  ¡Estoy aturdida! Canciones donde se amenazan, donde utilizan vocabulario soez, donde expresar tener sexo con la amiga de su novia, fumar marihuana... Ya me siento como toda una anciana hablado pendejadas y criticando esas subculturas juveniles.  Ya ni puedo escribir, esas canciones me están sacando de quicio... su vocabulario ordinario, la forma de expresar las cosas.

Hace rato estoy tratando de escribir algo, pero no puedo creer que esa música me haya puesto de mal genio y no sólo la escucha mi hermana, también suena en la calle y, obviamente no le puedo huir al mundo y sus preferencias musicales.  Pero me pongo a pensar en mi vecino de 16 meses que le encanta cuando suena en alguna emisora radial una canción denominada "Sexo, Sudor y Calor" ¿qué información respecto al lenguaje está almacenando? y cuándo ve los vídeos ¿qué tipo de esquemas está creando?.
Já, ahora comienzo a entender tanto comentario de "mamá" por ahí; pero comentario de mamá decente.  Hoy me siento en la periferia de la ciudad, sin desmeritar a todos los que escuchen tal género musical.

Debería haber restricciones para escuchar reggaeton.  Me molesta, me limita, me incomoda.
Por favor, cuando escuche una canción de esas no le suba todo el volumen.  Escuche para usted.  Como decía un amigo, toda la música no es para todos... Música inteligente para gente inteligente.